Demasiadas presiones, demasiado espacio
de las glorias pasadas
que guardamos, despacio;
en el fondo reveladas
siempre en lo profundo,
que sin tierra ni abrigo
todas quedan en el olvido.
Despacio.
Viejo amigo,
todas las aventuras infatiles
quedarán siempre contigo,
y aunque siempre recordemos
un abismo separa
tu mundo y el mío.
Viejo amigo.
Recuerda.
Nunca más volveremos
a disfrutar de aquellos días
en los que la risa
acompasaba la alegría.
Con dificultades, con peleas,
pero siempre
con una mano sobre el fuego
por el amigo que aprecio.
Se pierde el contacto,
nos separan dos mundos,
y aunque nos crucemos
y no hablemos,
siempre recordaremos
que un día fuimos,
sí, los más grandes amigos.
No olvido.
jueves 22 de febrero de 2007
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